Bajar tus precios está destrozando tu clínica estética...
Bajar precios parece el camino fácil. En estética, es pan para hoy y hambre para mañana: peor margen, peor percepción y más presión en recepción. Lo que funciona es claridad y foco.

Ekhi Lete
Fundador de ClinicGrowth
Cómo atraer nuevos pacientes sin bajar precios (lo que revisar antes de anunciarte en Instagram)
En estética, bajar precios no es una estrategia: es un parche. La alternativa real pasa por ordenar la captación antes de gastar en anuncios. En ClinicGrowth lo trabajamos con Meta Ads (anuncios en Instagram y Facebook) porque, bien montado, suele ser el canal más rentable para una clínica: alcance local, formato visual y coste por impacto razonable. Pero incluso el mejor canal no salva una campaña si se entra a ciegas. Este texto no es para expertos; es para poner las bases con sentido común.
Ya que es el error número uno que veo en vuestras campañas y marketing en general.
Hacer ofertas y bajar precios, deja de hacerlo ya, te quita toda la credibilidad y además pareces la teletienda…
Así que que si haces publicidad para tu clínica y tu estrategia implica hablar de precio, esta pequeño artículo es para tí.
1.- Estrategia: qué vender, a quién y cómo contarlo
Haz esto primero. Antes de invertir un euro conviene tomar tres decisiones sencillas:
Tratamientos foco. No hace falta un plan complejo. Elige los tratamientos que la clínica quiera impulsar por demanda, rentabilidad o afinidad del equipo. Mejor pocos y bien explicados que un catálogo entero en un solo anuncio.
Problemas concretos. Un anuncio genérico no ayuda a nadie. Habla de un caso claro: líneas en la frente, perfilado de labios sin “efecto bulto”, axilas que se irritan con la depilación. Cuando el usuario reconoce su problema, presta atención.
Promesa y expectativas. Explica beneficios reales y lo que se puede esperar. Evita frases grandilocuentes. Si hay contraindicaciones o cuidados, menciónalos. La claridad vende más que cualquier superlativo.
Con estas decisiones se evita el error más caro: pagar por clics de gente que no entiende si ese anuncio es para ella.
2.- Anuncios: confianza primero, estética después
Instagram funciona porque enseña. Lo que mejor convierte en salud estética es ver y escuchar a quien nos tratará.
Siempre crea vídeo atractivos, cuida esto:
Quién aparece. Que hable la doctora. No hace falta “actuar”: basta con explicar con calma a quién va dirigido el tratamiento, qué corrige y cómo se pide cita.
Cómo se ve. Móvil en vertical, buena luz, plano estable y micro de solapa. Subtítulos para quien ve sin sonido. La clínica debe verse tal cual es: recepción, box, trato del equipo.
Qué se cuenta. Guion simple: problema → enfoque del tratamiento → qué esperar → cómo reservar. Si se abordan dudas frecuentes (duración, naturalidad, cuidados), el vídeo deja de ser “publicidad” y se convierte en orientación útil.
Variaciones del mismo tratamiento. Cambiar el ángulo según el problema (por ejemplo, neuromoduladores para frente y para bruxismo) permite llegar a públicos distintos sin inventar nada.
La perfección técnica no es necesaria; la credibilidad sí. Filtros y música no sustituyen a una explicación clara mirando a cámara.
3.- Ventas: responder rápido y facilitar la reserva
Muchos anuncios fallan después del clic. El usuario escribe y la clínica tarda horas en contestar. Para evitarlo, centraliza la conversación en WhatsApp y automatiza el primer paso:
Mensaje inicial que agradece, pide dos o tres datos y ofrece un enlace directo para reservar o elegir franja.
Recordatorios antes de la cita y mensaje posterior para resolver dudas y solicitar reseña.
Guiones sencillos en recepción para objeciones habituales (precio, naturalidad, tiempo de recuperación).
Con esto, el equipo no se satura y el paciente siente que le atienden. La captación se convierte en citas reales sin necesidad de descuentos.
Conclusión -> Vendes por precio porque tu marketing es pobre y .
Atraer pacientes sin bajar precios se consigue cuando tres piezas encajan: una estrategia clara (tratamientos y problemas concretos), vídeos que generan confianza (doctora, clínica real, expectativas honestas) y un proceso de ventas ágil (WhatsApp con respuesta inmediata y reserva fácil). Meta Ads es el vehículo; el resultado depende de cómo se conduce.
En ClinicGrowth nos encargamos de todo el recorrido: definir los tratamientos de enfoque, grabar y editar los vídeos, montar las campañas en Instagram/Facebook y dejar WhatsApp listo para no perder oportunidades.
Y sin bajar los precios claro.
